Desde que empezó el año y comenzó la gente a decir lo de que 2026 era el nuevo 2016 llevo pensando en este día porque lo que más recuerdo precisamente de ese año es lo que ocurrió por estas fechas
Mi 2016 comenzó con el ictus de mi tío abuelo (el cual era como mi abuelo a casi todos los efectos por circunstancias de la vida) en plena época de exámenes. Mi hermana y yo intentábamos ir al hospital a verle varias tardes por semana. Decían que era el único momento del día en que abría los ojos aparte de cuando iba mi madre.
El 16 de marzo al salir de clase me llamó mi padre para decirme que finalmente se había ido.
Recuerdo perfectamente estar en la entrada de la facultad. Había quedado para comer con una amiga. Me había abrazo y preguntando cómo estaba, cosa rara en ella. Luego supe que era porque en el pueblo estaban ya todos al corriente y mi hermana y yo éramos las últimas en enterarnos porque se habían esperado mis padres a que termináramos las clases. Me tocó volver al piso y darle la noticia yo.
Me negué a ir al velatorio, no me veía capaz. En su lugar fui a la clase de bioestadística que tenía por la tarde y no cancelé las entradas de Deadpool que tenía para la noche. Era un miércoles. Mi madre me pidió que fuera a comprarle ropa a mi tía abuela para el funeral. Aún me da escalofríos pasar por esa zona del Corte Inglés.
Al día siguiente cogí el bus para volver al pueblo al funeral. De los peores días de mi vida. No podíamos dar un paso sin recibir un pésame. Cuando metieron el féretro en el nicho salimos corriendo del cementerio de la ansiedad que nos dió.
Al día siguiente del funeral volví a la ciudad porque hacía tiempo que tenía reservado ese día para ver a unas amigas.
Me encontré a un amigo del pueblo. Le dije de quedar al día siguiente y accedió.
Pero cuando le escribí por la mañana para ver dónde y a qué hora quedábamos, no recibí respuesta hasta la noche. Ninguna disculpa, solo una explicsción: se había ido a la playa con otro amigo. En marzo. El que decía que no le gustaba la playa.
Pasé los siguientes 4 días sin saber nada de ningún amigo a pesar de ser Semana Santa. Y estoy segura de que habían sido más de no ser porque justo era mi cumpleaños.
Comí con la familia y fui a tomarme una cerveza con la misma amiga que estuvo el día de la llamada. Al rato llegaron otro amigo y el chaval del plantón, con cara de estar siendo arrastrado allí.
Llevaba todo el día escribiéndome un colega con el que me había liado años atrás diciendo que estaba en el pueblo de fiesta en casa de otro chico, que me pasara, así que al final fui.
Conforme entré en esa casa me levantó por los aires y se puso a bailar conmigo.
Fue el único momento en que realmente sentí que era mi cumpleaños.
"It's suppossed to be fun turning 21".
No nos quedamos mucho rato en esa casa, habíamos decidido cenar juntos los amigos de la cerveza junto con otros 2 colegas que también habían perdido a sus abuelos esa semana. Y no eran los únicos: en cuestión de una semana fallecieron 7 personas en el pueblo, provocando que el cura no diera a basto con los funerales y el tener que darse prisa en bendecir el nuevo cementerio para inaugurarlo antes de tiempo por falta de espacio.
Pero el chaval del plantón no vino. Nos lo encontramos en coche con una ex amiga (vaya tela la que me dió esta muchacha durante años): se iban de fiesta. Por si fuera poco, me mandó un WhatsApp que empezaba con "en fin" (ninguno entendimos por qué) y en el que decía que me tenía mucho aprecio (después de 6 años de amistad... A día de hoy esto sigue siendo un meme en mi círculo cercano) y que a ver si lo celebrábamos (cosa que podríamos estar haciendo??).
No volví a saber de él hasta un mes después y porque teníamos entradas para un salón del manga.
Se vino a dormir a mi piso para que fuese más fácil ir juntos, pero me tuvo esperando hasta tarde.
Empezó a insistir en que nos casáramos (estaban oficiando bodas falsas). Intenté convencer a otras personas, pero ya habían pasado todas. Así que al final fuimos. Con unos votos humillantes.
Las caras de nuestro grupo por la noche cuando vieron los anillos fue un poema.
Al día siguiente salimos de fiesta en un pueblo cercano. Estaba acostumbrada a que cuando había otros amigos de este chaval cerca yo dejaba de existir. Pero para mi sorpresa me cogió y les dijo a todos que nos habíamos casado, presumiendo de ello.
Fue jodido porque él no sólo sabía que yo llevaba años enamorada de él, sino que mi tío abuelo había querido comprometernos (era amigo de su abuelo y el chaval le parecía buen partido) pero ya no podría ver esto.
Después de eso volvimos a la programación habitual de no saber de él en meses y yo ser tonta y no cortar la amistad a pesar de que todos me decían que tenía que hacerlo.
Pero esto es lo que más recuerdo de 2016.
Eso, y a la profesora de ecología acusándome delante de toda la clase de haber empezado las vacaciones de Semana Santa un día antes. Ojalá no haberme quedado en shock y haberle respondido que perdón porque mi abuelo eligiera esa fecha para morirse.