Últimamente les he encontrado mucha utilidad a los chatbots, pero... okay tienen mucha utilidad sin peros.
No deja de ser notable que las compañías que producen esos productos necesiten recuperar cientos de billones (o trillones, quién sabe ya) de dólares en inversión. No parece que lo vayan a lograr a punta de suscripciones, dicen los economistas. Y bueno, con lo útiles que son y todo, tampoco es que estén acabando con los trabajos ni que tengan impacto solamente positivo ni que estén _al borde de_ adquirir Conciencia y Sentimientos.
Al final sí tenía peros. Tampoco me volví chatbro.
Una cosa es que los CEOs quieran que los chatbots sean lo más disruptivo de la historia de la humanidad, pero otra cosa es si la realidad es como ellos quieren. Nada más comparen la disrupción que los bombardeos en Irán han tenido en menos de un mes con las afirmaciones de que los chatbots eventualmente se levantarán contra nosotros desde 2022 o algo así. Más disruptivo el hediondo petróleo.