No deja de ser notable que las compañías que producen esos productos necesiten recuperar cientos de billones (o trillones, quién sabe ya) de dólares en inversión. No parece que lo vayan a lograr a punta de suscripciones, dicen los economistas. Y bueno, con lo útiles que son y todo, tampoco es que estén acabando con los trabajos ni que tengan impacto solamente positivo ni que estén _al borde de_ adquirir Conciencia y Sentimientos.