Ayer se hizo viral una escena pequeña.
Un hombre en el tren nocturno, comiendo un sándwich, con lágrimas en los ojos.
No sabemos su historia.
No sabemos qué le pesa.
Pero basta verlo un segundo para recordar algo que a veces se nos olvida: hay muchas batallas que no hacen ruido.
La vida no debería ser solo trabajar, cumplir y aguantar como si fuéramos máquinas.
No debería reducirse a llegar a casa tan cansado que ya ni te quedan ganas de sentir nada.
La gente que se sienta a nuestro lado en el metro, en la oficina o en un bar muchas veces parece estar bien.
Sonríen, hacen su día… y listo.
Pero por dentro pueden llevar una preocupación, una pérdida o una soledad que no cuentan a nadie.
Y a veces todo eso se escapa en el momento más tonto.
En un vagón casi vacío.
Con un sándwich en la mano.
Por eso conviene acordarse de algo simple: nunca sabemos lo que está cargando el otro por dentro.
Hagamos lo que podamos, sí.
Pero a un ritmo un poco más humano.
Y mientras tanto, un poco más de paciencia, un poco más de respeto y un poco más de amabilidad.
Que a lo mejor la persona que tienes delante está aguantando bastante más de lo que parece.
✺✹✺✹✺✹✺✹
#vida #reflexion #humanidad #empatia #cotidiano #personas #pensamientos #respeto #sociedad #mirarmasalla
