Es impresionante cómo a las chicas se nos inculca desde tan pequeñas la expectativa de que deberíamos ser capaces, de algún modo, de adelantarnos a todo, de prever y prevenir todos los “peligros” que nos acechan. Detectar emociones ajenas (especialmente las masculinas) y evitar detonarlas, comprender las necesidades de todos y complacerlas, monitorizar nuestro aspecto físico y mantenerlo siempre “presentable” (esto incluye performar gentileza 24/7)... Si cualquier cosa va mal, es nuestra culpa: tendrías que haber previsto que [insertar cualquier cosa que no es realmente responsabilidad tuya, como por ejemplo, que el tío con el que te estabas enrollando iba a resultar ser un maltratador]. Sí, supongo que estamos locas e histéricas perdidas todas (léase: con unos niveles patológicos de alerta y perfeccionismo que nos tienen con síntomas clínicos o subclínicos de ansiedad, TCAs, etc.)... CON MOTIVO.
@JanaDelBosco Cuento una historia un poco larga, pero juro que viene al caso.
Mi hermana es profe interina, y cada año le toca un cole distinto. Este año le adjudican un cole lejos de la casa donde vive con su pareja, pero relativamente cerca del pueblo de mis padres, donde tienen su casa y un apartamento vacío que heredó mi madre. Mis padres le ofrecen quedarse entre semana en su casa, pero mi hermana dice que es mayorcita y que prefiere el apartamento vacío. Mis padres aceptan, aunque a regañadientes. Cuando ella ya está instalada, unos meses después, mi hermano (más mayor que nosotras dos) se separa de su pareja, y busca sitio donde vivir mientras acaba la reforma de la casa en la que planea vivir. Mis padres le ofrecen el apartamento en el que ya está instalada mi hermana, la cual protesta por la forma en que se hace (se le ofrece la casa, se le da llaves, sin haberla avisado a ella, él va incluso a pasar el finde mientras ella está con su pareja), a continuación se le ofrece de nuevo a mi hermana mudarse a casa de mis padres, oferta que de nuevo ella rechaza.
Durante todo este tiempo, mis padres han seguido con mucho interés la reforma de mi hermano ("pues tiene ganas de acabar ya, falta solo el fontanero, parece que por fin se podrá mudar, está contento"). El día en que mi hermana mostró alegría por que mi hermano se mudaría pronto a su casa, se le echó en cara que desde que se mudó con ella no ha hecho más que querer que se fuera.
El análisis está claro: él tiene derecho a querer independencia y libertad, no se le puede pedir que acepte vivir de nuevo con sus padres, es normal que no quiera estar con su hermana pequeña. En cambio, ella no tiene legitimidad para lo mismo, debería estar agradecida de vivir con su hermano, debería haber aceptado la oferta de vivir con sus padres, ella no debe vivir sola ni debe quererlo.
@JanaDelBosco Al final, tenemos tantas expectativas sobre nosotras, tantas formas "incorrectas" de ser, y tan pocas de comportarnos adecuadamente... El marco en el que deberíamos comportarnos es tan pequeño que es claustrofóbico, es asfixiante.
@JanaDelBosco Leer esto me tocó mucho, porque conecta con algo que estoy viviendo. A veces uno siente que tiene que estar siempre alerta, medir palabras, actitudes y límites, como si fuera nuestra responsabilidad prevenir todo. Y no de la otra persona respetar. A veces incluso me siento molesta conmigo o con los demás, porque una aprende a decir no, a ser precavida y a poner límites, pero hay personas que no los respetan, simplemente porque no les da la gana y siguen cruzándolos