Es buena época para recordar que, hace cien años, accionaba el movimiento de vivienda más potente de México.
Todo comenzó en el puerto de Veracruz, cuando trabajadoras sexuales se negaron a pagar renta a los caseros e iniciaron una revuelta que extendió la subversión a toda la ciudad.
Aquellas mujeres pronto se radicalizaron y conformaron la federación Mujeres Libertarias, que planteaba la emancipación obrera, y la abolición de la propiedad y del Estado. Su figura más destacada fue María Luisa Marín, una anarquista temida por el Poder.
Con la influencia de María Luisa la rebelión se transformó en huelga general, siendo su corazón el Sindicato de Inquilinos, que supo extenderla a otras ciudades. Se ocuparon viviendas y predios para habitación colectiva. En enfrentamientos callejeros, las masas obreras derrotaron a policías y sindicatos charros, entonces el gobierno usó a militares para masacrarlos. La huelga fue derrotada a sangre y fuego.
A María Luisa Marín la encarcelaron y luego la deportaron por representar una amenaza.
Me parece es una historia relevante para estos tiempos.