El otro día una amiga me dice súper contenta que mira que greenflag cómo le empieza la conversación en Tinder un chaval. La frase era puro ChatGPT. Le dije “tia, eso suena a Chatgpt” y me dice ella: ah, pues yo la verdad que usé chatgpt para responderle también bien. Dos inteligencias artificiales fingiendo ligar la una con la otra mientras el resto miramos encantados. Esta nueva era del desengaño va a ser heavy.
