Primer plano de centurión romano, la vista hacia arriba y la boca siempre abierta, como quien contempla un prodigio. Una fusión extremeña de John Wayne y Gary Cooper, western en La Raya.
Ese es Vitín. Inmenso como maître, colosal como barman, leal como amigo, excepcional como persona.
Cuando el centurión se pone el traje campero y se va a la feria, la cámara le sigue hasta un momento en que se da la vuelta como un torero y mira directamente al objetivo, llenándolo con su sonrisa.
