Con agradecimiento, con ceremonias, a traves de actos de reverencia práctica y custodia del territorio, defendiendo con uñas y dientes los lugares que amamos, con el arte, con la ciencia, el canto, los jardines, las niñas y los niños, las papeletas de los votos, las historias de renovación, la resistencia creativa, la forma en que gastamos el dinero y nuestras preciosas vidas, negándonos a ser cómplices de las fuerzas de destrucción de los ecosistemas. (Sigue...)