A 1900 kilómetros de la Antártida se encuentra la isla deshabitada más remota que conocemos. Su nombre es Bouvet, y es una dependencia noruega.

Bouvet cuenta con apenas 49 kilómetros de longitud. Su centro es un cráter helado que esconde un volcán inactivo, conocido como la meseta de Guillermo II. La impresionante arena volcánica ennegrece las costas de los escasos tramos que no están cubiertos por el hielo. Al norte se encuentra su punto más alto, el pico Olav, de 780 metros de altura.

Su nombre se debe a que la primera persona que avistó la isla por primera vez el primer día del año 1739 fue el capitán francés Charles Bouvet, que buscaba la gran tierra austral y se confundió de posición a la hora de plasmarla en los mapas. El capitán James Cook intentaría buscarla décadas más tarde, pero a causa de este error, pensó que Bouvet había confundido un iceberg con una isla. No fue hasta1808 cuando el capitán Lindsay la encontró (sin buscarla).

(continúa en los comentarios)

Los únicos habitantes de Bouvet son sus aves. La isla cuenta con más de una docena de especies diferentes, incluyendo pingüinos. Su vegetación es pobre, y se compone sobre todo de líquenes. Al carecer de puertos no es posible aproximarse a ella en barco, así que, si se quiere alcanzar Nyrøysa (uno de los pocos lugares accesibles), la mejor manera de hacerlo es en helicóptero.

Fuente de la imagen: Wikivoyage

#articulos
#bouvet