Una vieja duda traductoril para la que no tengo respuesta: si el original está mal escrito, ¿debe reflejarlo la traducción y estar también mal escrita?

Entiendo los argumentos tanto para el sí como para el no, y no tengo el asunto nada claro.

Un caso real que me he encontrado hace poco:

«they also had night vision goggles, which allowed them to see at night»

¿Creo en castellano una frase torpe y redundante como la del original o me limito a decir «también tenían gafas de visión nocturna»?

Si como traductor debo intentar lograr el mismo efecto en los lectores del lenguaje de destino que causa el original en los lectores en el lenguaje de origen, ¿no debería respetar el modo torpe en que redacta el autor?
Al mismo tiempo, ¿no debería intentar que mi traducción consiga el mejor libro posible en el idioma de destino partiendo del original? ¿Hacer lo contrario no sería putear a los lectores y al editor que encarga el trabajo?
Pero si no respeto la torpeza del original, ¿no estoy haciendo que los lectores del lenguaje de destino tomen por buen escritor a una persona que no lo es? ¿No le estoy engañando?
¿Le hago de editor/revisor al autor original al traducirlo o respeto su incompetencia narrativa en mi traducción?
Como digo no tengo una respuesta clara a la pregunta. No en el sentido de qué haría yo (que eso sí lo tengo claro), sino en el sentido de qué sería lo correcto, lo ético si se quiere.
@yaxtor
Si convences al editor para que te atribuya no sólo la traducción sino también la revisión de estilo, igual tendrías lo mejor de los dos mundos, ¿no?
Bueno, lo mejor lo mejor sería si además de atribuírtela te la remunera, pero esto ya igual es meternos en el género fantástico..

@agaitaarino Ya, pero una cosa es hacer una revisión de estilo de la traducción (que debería respetar el original) y otra hacer una revisión del estilo de un texto que resulta ser una traducción.

Parece lo mismo, pero no lo es para nada.