El señorito Elon Musk, o su gente, me han castigado por hacerle un chistecillo. Tiene toda la razón. El chiringuito es suyo y el Código Penal de Twitter lo dicta él.

La pena es de 10 horas. Así aprenderé la lección.

Se me está haciendo duro el castigo que me ha puesto Elon Musk. Me siento como López-Vázquez en “La Cabina”. ¡Estoy aporreando el cristal y nadie me oye!
@carlosclavijo
¿Has vuelto a enojar al señorito?
Ahora ya ni sólo lectura!