El señorito Elon Musk, o su gente, me han castigado por hacerle un chistecillo. Tiene toda la razón. El chiringuito es suyo y el Código Penal de Twitter lo dicta él.
La pena es de 10 horas. Así aprenderé la lección.
El señorito Elon Musk, o su gente, me han castigado por hacerle un chistecillo. Tiene toda la razón. El chiringuito es suyo y el Código Penal de Twitter lo dicta él.
La pena es de 10 horas. Así aprenderé la lección.
¿No os apetece ser los primeros en traer mal rollo acá?
Venga, empiezo:
¡FERRERISTA, MAGDALENO, COMUNISTA!