Lunes de reseñas del amor:
Nada es más personal que regalar un libro y a mi me dieron este para mi cumpleaños (mi amorcito lo bien que me conoce). Como si lo hubiera pedido con el pensamiento me regaló Siete casas vacías de Samanta Schweblin y no me defraudó. Grité al abrir el papel y lo devoré en dos días y solo porque soy mamá y no lo pude terminar en uno.
Nada es más personal que regalar un libro y a mi me dieron este para mi cumpleaños (mi amorcito lo bien que me conoce). Como si lo hubiera pedido con el pensamiento me regaló Siete casas vacías de Samanta Schweblin y no me defraudó. Grité al abrir el papel y lo devoré en dos días y solo porque soy mamá y no lo pude terminar en uno.