Snickers lanza una campaña plumófoba que atenta contra los derechos de las personas LGTBI. Al final, como era de esperar, acaban retirando la campaña y pidiendo disculpas. Pero lo más alucinante de todo es que en todo el proceso de creación, producción y comunicación de esa campaña, decenas de personas que miran todo con lupa, NADIE supo ver el gran error que era hacer algo así.
Ahora que vengan todos esos cuñados a decir que el tema LGTBI está súper normalizado e integrado en la sociedad.