La experiencia transporta al visitante directamente al taller de Antoni Gaudí en sus últimos días de vida, hace ahora cien años. Con gafas de realidad virtual de última generación, el público entra en un espacio recreado con gran detalle: el laboratorio vivo donde el arquitecto pensaba con las manos, construía maquetas, experimentaba formas y daba cuerpo a sus ideas revolucionarias.







