No conoceré el fútbol.
El fútbol mata la mente.
El fútbol es el pequeño mal que conduce a la destrucción total.
Afrontaré la liga.
Dejaré que pase sobre mí y a través de mí.
Y cuando la liga haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino.
Allá por donde el fútbol haya pasado no quedará nada: solo yo.