Cuervos y búhos mantienen una rivalidad natural. Los búhos cazan con sigilo y precisión, mientras los cuervos destacan por su inteligencia y vida social.
Si un cuervo sobrevive a un ataque, puede regresar con su grupo y activar el “mobbing”, hostigando al depredador hasta hacerlo retroceder.
En la naturaleza, la cooperación puede ser tan poderosa como la fuerza.






