Lávense bien las manos
que casaron la sentencia
que condenó en la Audiencia
al ladrón de Limpias Manos.
Son Tribunales Sopranos
con fundamentos baratos
escritos por pelagatos
los que no ven extorsión.
Unos venden protección
y otros son como Pilatos.
Lávense bien las manos
que casaron la sentencia
que condenó en la Audiencia
al ladrón de Limpias Manos.
Son Tribunales Sopranos
con fundamentos baratos
escritos por pelagatos
los que no ven extorsión.
Unos venden protección
y otros son como Pilatos.
-Soy periodista del diario La Verdad Duele, que se nutre con las aportaciones de las empresas patrocinadoras.
-Pues usted dirá.
-Tengo una información delicada sobre su empresa.
-¿Y?
-Su empresa perderá mucho dinero si la publicamos.
-Maldita libertad de expresión.
-Hay una solución: usted nos paga un millón en publicidad, no publicamos la exclusiva y hablamos bien de la empresa.
-¿Dónde hay que firmar?
Diálogo ficticio legalizado por #TribunalSoprano
Tribunal Soprano
'...entiende el Tribunal Supremo que las presiones que, efectivamente, empleaba Luis P. en sus negociaciones, -por más que puedan resultar censurables en el plano de la valoración ética-, no se alcanzan para colmar el concepto de intimidación que, en paridad con el de violencia, constituye elemento típico del delito de extorsión, rechazando de forma expresa una interpretación hiper-extensiva del precepto.'
Protección, no extorsión. A Tony Soprano le encanta.