La noche del 30 de mayo del 2002 se había regado con los lujos que permitía la agonía neoliberal, alcohol fino y jugo de limón. En los monoblocks del barrio Guemes en Avellaneda, #RickyEspinosa, el reconocido cantante de Flema, de manera repentina y sorpresiva, se arrojó por la ventana del quinto piso donde se encontraban. Nunca se supieron las razones de la intempestiva decisión de un nombre que tras su muerte dejó las fronteras del punk argentino para pertenecer a todo el rock nacional.
#EfemeridesRock