No había leído a #VirginiaWoolf, sí a otras tristes suicidas como #Sexton #Plath o #Pizarnik. A todas las comencé a disfrutar gracias a libros en PDF compartidos en internet y a ellas he recurrido muchas veces ; unas por identificación, otras, por qué no decirlo abiertamente, por curiosidad morbosa.
Pero este ensayo, es distinto. Es un alegato feminista absoluto en una época, la victoriana, en la que la mujer se vertía cítricos en los ojos, a fin de hacerlos más húmedos.
Cuando sufrían corsés, tutelas, melenas imposibles y rituales de adelgazamiento brutales.
Toda esa belleza lejana que nos inspiran esos años, eran en realidad una jaula insufrible para mujeres, sobre todo para aquellas que querían escribir.
En este librito Virginia te habla de la importancia de ser independiente económicamente y de muchas más cosas.
De la mujer como faro inspirador y como creadora sometida, un gusano con alas de águila.



