La vivienda no puede seguir siendo un privilegio ni un instrumento de expulsión: es un derecho fundamental que seguirá defendiéndose en las calles y en los barrios.
Defender a Paca Blanco es defender el derecho a la vivienda de toda la clase trabajadora. Exigimos la retirada definitiva del desahucio, el reconocimiento de su derecho a la subrogación del contrato y el acceso a un alquiler social justo.
Esta suspensión supone una victoria fruto de la movilización y del respaldo de más de 150 organizaciones y colectivos de todo el Estado, pero no pone fin al conflicto: Paca sigue en riesgo inminente de desahucio.
La presión social y la organización colectiva han logrado paralizar el desahucio de Paca Blanco, histórica activista social, ecologista y feminista.
¡Paremos el desahucio de Paca Blanco!
El lunes 23 de febrero nos concentramos a las 8:30 de la mañana en la calle Játiva, 12, Madrid.
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