El diseño del Dios de la Destrucción, Beerus (Bills), surgió de su gato Debo, un felino de raza Cornish Rex.
La historia de Debo es fascinante: a los 14 años, el gato enfermó gravemente, pero se recuperó de forma milagrosa. El veterinario llegó a bromear diciendo que era como un 'demonio' por su resistencia, lo que inspiró a Toriyama a darle un rol divino y poderoso.







