Trump ofrece una visión lúgubre de la buena vida, basada en la jerarquía y la autocomplacencia. La izquierda necesita proponer una política capaz de contrarrestar los placeres afectivos del trumpismo enraizada en la solidaridad y no en la crueldad y la exclusión.
A la derecha le encanta insistir en que los miembros del partido de Adolf Hitler eran socialistas. Pero las políticas económicas del nazismo defendían un hipercapitalismo arraigado en ideas darwinistas sociales sobre el valor de la vida humana.
Organizaciones ecologistas y universitarias, ayuntamientos como el de París y miles de usuarios de la red social que un día fue Twitter están convocados a dejar X coincidiendo con el día de investidura de Donald Trump.