Laura Borràs exigió al programa FAQs de TV3 que cambiara a los periodistas invitados la noche del 9 de julio, cuando ella acudía para ser entrevistada, pero el programa se negó. Este es uno de los detalles que figuran en el informe que ha aportado el director de la cadena pública al Parlament, donde ha respondido preguntas sobre la bronca a gritos que protagonizó esa noche el diputado Francesc de Dalmases contra una periodista, por las preguntas que habían realizado en el programa a la ya expresidenta del Parlament, Laura Borràs. El informe desvela también que Borràs exigió que en las explicaciones del programa no se hablara de los correos electrónicos que la incriminan, una exigencia que sí fue aceptada, según afirma el escrito. Además, el informe confirma punto por punto los hechos revelados en su día por elDiario.es. Según se acredita, tras la entrevista que había molestado a la presidenta, el diputado Dalmases agarró a una periodista por el brazo, la introdujo en una sala cerrada en presencia de Borràs y su equipo, y la abroncó, recriminó e insultó. Además, el informe aporta otros detalles, como algunos de los gritos que el diputado profirió contra la periodista, entre los cuales "me has traicionado", "has faltado a tu palabra", "programa de mierda", "esto no me lo puedes hacer", "presentadora patética" o "mala periodista", a la vez que daba golpes contra la mesa. La comisión de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) en el Parlament ha aprobado este viernes por unanimidad la comparecencia del diputado de Junts Francesc de Dalmases. La Cámara también ha llamado a los directores de los medios públicos catalanes, TV3, Catalunya Ràdio y la agencia ACN, para que expliquen otras presiones hechas por el diputado a otros periodistas. Dalmases, que abandonó su cargo como portavoz de Junts en la comisión aunque continúa siendo miembro de la misma, no ha querido comparecer de inmediato, tal como le pedían algunos grupos y le había sido ofrecido desde la Mesa. Según ha explicado el presidente de la comisión, el socialista David Pérez, el diputado ha reclamado dar explicaciones una vez los directores de los medios hubieran declarado. De esta forma, las explicaciones de Dalmases ante el Parlament no se escucharán hasta, al menos, pasado el mes de agosto y cuando las sesiones se reemprendan. Desde la CUP, partido que había reclamado estas comparecencias, se han quejado de que el diputado no haya dado explicaciones en esta misma sesión, pues a su juicio podía haberlo hecho tratándose de un miembro de la comisión. Desde la formación anticapitalista también habían reclamado la comparecencia de Laura Borràs, quien también estuvo presente durante la bronca en el programa de TV3, pero Mesa lo ha rechazado. El diputado Francesc de Dalmases ha mantenido un silencio casi total sobre su caso, a excepción de unas declaraciones que hizo aprovechando una comparecencia en el atril del Parlament. En esta comparecencia, el diputado se presentó como víctima y aseguró que estaba viviendo "un circo que evoluciona cada vez más hacia un linchamiento difícil de justificar". Junts anunció esta semana la apertura de un expediente informativo contra quien ocupa una de las vicepresidencias de la formación, pero evitó enviar su caso a la comisión de garantías. También el Parlament ha iniciado actuaciones contra el diputado, después de que la mayoría de los grupos de la Mesa del Parlament pidieran estudiar si había infringido el código de conducta. Será la Comisión del Estatuto del Diputado la que deba redactar un informe sobre la actuación de Dalmases, que también quedará para después del verano.
El Parlament aún no ha dicho la última palabra sobre Francesc de Dalmases, el diputado de Junts que abroncó a gritos a una periodista de TV3 por las preguntas realizadas a la presidenta de la Cámara, Laura Borràs, tal como destaparon elDiario.es y Nació Digital. Después de que este martes la CUP reclamara directamente la dimisión de Dalmases y que En Comú Podem pidiera que la Mesa encargase un informe, desde ERC también han reaccionado unas horas después y se han sumado a esta segunda petición, para que sea el propio órgano rector del Parlament quien determine si el diputado de Junts incumplió el código de conducta. "El grupo parlamentario de ERC entiende que los hechos expuestos podrían ser constitutivos de una infracción de los artículos 7 y 8 del código de conducta", ha afirmado el partido en un comunicado, en referencia los puntos que hablan de la "ejemplaridad de los diputados" y de las "relaciones con los medios de comunicación". Este código de conducta establece que los diputados "deben mantener en todo momento una conducta respetuosa con los demás diputados y con los ciudadanos" y también que "la colaboración entre los diputados del Parlament y los medios de comunicación debe orientarse a favor del derecho a la información y del derecho de los ciudadanos a poder tener una opinión informada". Este código de conducta además incluye su propio régimen sancionador en el ámbito parlamentario, que incluye diversas opciones que van desde la amonestación pública al pago de multas de diferente cuantía, e incluso la suspensión como diputado según la gravedad que se observe en los hechos. El mecanismo para activar este código de conducta, una vez dos grupos se han pronunciado a favor, debe partir de la propia Mesa, que podría acordar encargar un informe a la Comisión del Estatuto del Diputado. Este paso por sí mismo sería complicado para el grupo de Junts, pues la presidenta de la Mesa es Laura Borràs, que está directamente implicada en los hechos que se someten a consideración, por haber estado presente en la misma habitación en la que Dalmases abroncaba a la periodista. Además, el presidente de la Comisión encargada de elaborar el informe es Jaume Alonso-Cuevillas, otro de los colaboradores cercanos de la presidenta y del diputado. Pero, más allá de quien presida la Mesa o la comisión, cualquier actuación deberá decidirse por votación, razón por la que las mayorías podrían decantarse contra el diputado y vicepresidente de Junts, Francesc de Dalmases. Este mismo martes el PSC se posicionó de forma contundente sobre los hechos por boca de su portavoz Alicia Romero. "No nos parece de recibo que los diputados, que tenemos un código de conducta, tengamos actitudes como la que se ha expresado", aseguró la socialista, que aseguró que, como mínimo, esperaban que el diputado pidiera disculpas. Los socialistas además avanzaron que preguntarán por esta cuestión en la próxima comisión de control de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), después de que la dirección del ente condenara también de forma explícita el episodio agresivo de Dalmases. Este martes este mismo diario ha publicado nuevos testimonios, algunos de ellos de trabajadores de medios públicos catalanes, en los que se relatan diferentes presiones de este mismo diputado para tratar de cambiar la orientación de las informaciones.