Un Dios

... Todas las tardes, el niño cogía su vieja bicicleta y salía huyendo lejos de su casa en donde mujeres histéricas se la pasaban gritandose y gritánd...

Cóctel de carne

... Su cuerpo aún permanecía hermoso, delicado. Un manjar servido, listo para ser devorado en ese estrecho espacio de madera. Sé que algunas veces, el...