Eduardo Inda, condenado a indemnizar a Pablo Iglesias por publicar la noticia falsa de la cuenta en Granadinas
Eduardo Inda, condenado a indemnizar a Pablo Iglesias por publicar la noticia falsa de la cuenta en Granadinas
🗳️ ■ El Supremo condena a Eduardo Inda a pagar 18.000 euros a Pablo Iglesias por el bulo de los pagos en Granadinas ■ "A veces, la justicia hace justicia", ha celebrado el exvicepresidente del Gobierno.
https://www.huffingtonpost.es/politica/el-supremo-condena-eduardo-inda-pagar-18000-euros-pablo-iglesias-bulo-pagos-granadinas-f202512.html?int=MASTODON_WORLD
Ya es hora de frenar el odio.
Eduardo Inda, director de OkDiario, ha publicado un editorial muy controvertido en el que arremete contra los activistas pro-Palestina que se han manifestado en contra de la participación del equipo Israel-Premier Tech en la Vuelta Ciclista a España. Inda califica de 'chusma', 'gentuza' y 'proterror... [Ver más]
Eduardo Inda está defendiendo abiertamente a los terroristas israelíes y quiere que los manifestantes sean encarcelados solo por expresar su opinión sobre la ocupación de Palestina. Es claro que lo único que le importa es sembrar el odio contra los defensores de Palestina y apoyar a los opresores. E...
¿Alguien se atreve a denunciar a este individuo por sus mentiras descaradas y por difamar a toda una serie de activistas que solo luchan por la justicia? A veces parece que el nivel de desinformación y odio que escupe este tipo no tiene límites. Lo de calificar de terroristas a personas que solo se ...
Mediante un contrato a dedo, la Comunidad de Madrid pagó 17.545 euros para que el consejero de Medioambiente hablara menos de cinco minutos en el evento promocional de OkGreen, el diario medioambiental de Inda
| ACTUALIDAD Operación ‘Plan Oro’: Zaplana, la Gurtel, los amigos del Emérito y la financiación del digital de Eduardo Inda Les invito a seguirme en esta incursión por las cloacas que destapa los vasos comunicantes entre tramas como Gürtel, Taula, Erial, Lezo,
Ni el Congreso, ni el Consejo de Ministros ni las ruedas de prensa en las sedes de los partidos. Las miradas de políticos y periodistas estaban centradas el lunes en el arranque de un programa televisivo, 'Al rojo vivo' de La Sexta. Su responsable, Antonio Ferreras, debía responder al escándalo causado por unas grabaciones de su reunión en mayo de 2016 con el comisario José Manuel Villarejo, otro comisario que dirigió la UDEF, José Luis Olivera, y el consejero de Atresmedia y presidente de La Razón, Mauricio Casals, conocido por su influencia política en la sombra y sus relaciones con el Partido Popular. El colegueo de los tres no era lo peor. El presentador de La Sexta admitía que no se creía una de las informaciones más notorias de Eduardo Inda contra Podemos sin que eso le hubiera impedido invitar al director de OK Diario a hablar profusamente en 'Al rojo vivo' y otros programas de la cadena sobre ese tipo de artículos. Como suele ocurrir en la política de este país, Ferreras se presentó más como víctima que como responsable de un grave error periodístico, reiterado en el tiempo con otras invitaciones a Inda para hablar de sus artículos sobre una financiación ilegal de Podemos que nunca se ha probado. "Nos acusaban (en la derecha) de ser los creadores de Podemos. Ahora nos acusan de todo lo contrario. Es delirante", afirmó. Ferreras intentó defender su reputación y la de su empresa: "Nunca hemos dado una noticia sabiendo que era falsa". Contó que fue Villarejo quien le dijo que "no daba credibilidad" a la historia de una cuenta de Pablo Iglesias en el paraíso fiscal de las Islas Granadinas para recibir dinero del Gobierno venezolano. El relato obvia de forma intencionada que un día después de su publicación elDiario.es ya informó de que la única labor periodística hecha por OK Diario fue un trabajo chapucero de corta y pega. Por no hablar del detalle inverosímil de que Podemos hubiera abierto en secreto una cuenta en un banco de un paraíso fiscal –un lugar donde la mayoría opera con empresas pantalla o testaferros– para luego ponerla a nombre de su líder con los dos apellidos y que no hubiera dudas. Ferreras dijo también que se pusieron en contacto con Iglesias para que diera su versión, como si eso justificara la publicación. En ningún momento aceptó un hecho obvio que debería conocer cualquier periodista. Ningún periodista puede aceptar que no pasa nada si te limitas a citar la información que da otro medio. Si la publicas en el tuyo, citando a ese medio, aún más si entrevistas al director de ese medio, te haces responsable de su contenido. Si es falso, tú eres el que has dado noticias falsas. Ferreras se fue a la cama con el artículo de OK Diario y acabó contaminado por todos los gérmenes que llevaba encima. El presentador no tenía muchas ganas de hablar del tema. Lo hizo con esa intervención en los primeros tres minutos y 45 segundos de 'Al rojo vivo'. Mucho más tarde, dos de los periodistas invitados dieron su opinión brevemente, pero ahí se acabó todo en un programa de tres horas de duración donde los temas más polémicos se suelen analizar hasta la extenuación. Las grabaciones conocidas eran la oportunidad que Pablo Iglesias llevaba años esperando. Había denunciado en numerosas ocasiones la existencia de una trama mediática promovida desde el poder y dedicada a difundir noticias falsas sobre Podemos. En abril de 2019, ya tuvo un duro enfrentamiento en directo con Ferreras. "Tú sabías que Granadinas era falso", le dice Iglesias en más de una ocasión. Ferreras rehúye la mención a esa información y no le responde. "Tú eres uno de los grandes protectores de Inda", le acusa Iglesias. El presentador dice en primer lugar que no lo es y luego defiende al director de OK Diario por haber desvelado otros casos de corrupción política y por "la presunción de inocencia" (de Inda). La relación Ferreras-Inda se remonta a muchos años atrás. En unas conversaciones de Florentino Pérez difundidas por El Confidencial, aparece el presidente del Real Madrid comentando que Ferreras y él convencieron a Pedro J. Ramírez para que nombrara a Inda director de Marca: "Si está de director por Antonio y por mí, que presionamos a Pedro J". Iglesias intentó implicar el lunes a Pedro Sánchez en la polémica y le retó para que se una a los cuatro presidentes latinoamericanos que se han solidarizado con él. "Pedro Sánchez tiene miedo a Ferreras", denunció el exvicepresidente, "igual que muchos dirigentes de la izquierda que dicen: si este tipo no pone su televisión a ayudarme un poquito, no tengo nada que hacer en las próximas elecciones". Quien sí se posicionó fue la vicepresidenta Yolanda Díaz: "Me parece de una gravedad extrema. Hay que depurar responsabilidades jurídicas, pero sobre todo políticas, que son las más importantes". Díaz también se refirió a las que tienen los medios de comunicación. "Ha llegado el momento de dar un paso adelante", dijo en relación a la responsabilidad de los periodistas. Las grabaciones conocidas ahora son muy graves, como dice Díaz. No se puede obviar el hecho de que en origen esa corrupción procedía de la cúpula policial del Ministerio de Interior. Varios comisarios de la total confianza del ministro Jorge Fernández Díaz falsificaron pruebas para implicar a la UDEF en la destrucción de Podemos y viajaron al extranjero para convencer a algunas personas de que denunciaran delitos relacionados con una supuesta financiación ilegal de Podemos. El premio gordo hubiera sido que el Tribunal Supremo investigara a los dirigentes del partido que eran aforados, pero recibieron un portazo del tribunal porque no tenían pruebas. No fue un problema definitivo para ellos. Los policías corruptos contaban con los apoyos mediáticos suficientes y servían de fábrica de titulares, portadas y minutos de televisión para mantener viva la sospecha sobre el origen de Podemos. Es lo que ha permitido que políticos del Partido Popular como Isabel Díaz Ayuso afirmen en público que Podemos "nació de las narcodictaduras". Cuando Iglesias presentó una querella contra Inda por la información sobre la cuenta falsa de las Granadinas, una jueza la desestimó por considerarla una "información veraz", que, contra lo que ha afirmado Inda, no es sinónimo de real o cierta. Contar con un informe policial en que se base un artículo –por muy manipulado que sea– casi exonera por completo a un periodista en caso de demanda. No conviene olvidar que el razonamiento de la jueza incluía un argumento delirante: "La difusión de una investigación policial sobre la existencia de una cuenta a nombre del demandante en un banco offshore, con sede en un paraíso fiscal, y su relación con la orden de pago y autorización del mismo realizados por autoridades venezolanas no suponen sin más un ataque al honor del demandante". Sólo en el universo mental de esa jueza puede existir el hecho de que la existencia de una cuenta en un paraíso fiscal no comprometa la reputación de un político. Por muy corrompida que estuviera esa cúpula policial, la responsabilidad periodística existe. El llamado informe PISA –una fabricación de esa brigada política para implicar a Podemos en delitos– llevaba tiempo circulando por varias redacciones. Finalmente, OK Diario dio una información basada en ese informe e inmediatamente después les siguieron El Confidencial y la Cadena SER. A partir de ahí, se extendió en los medios que más influencia tienen y que más preocupan a los políticos, las televisiones. ABC y El Mundo dedicaron varias portadas a noticias que daban por hecho que Podemos había recibido millones de euros de Irán o Venezuela. El director de La Vanguardia ha recordado el silencio estruendoso de asociaciones de periodistas o de los medios que dieron estas informaciones como ciertas. "Ante esta situación no se debería estar callado, porque Villarejo no hubiera logrado sus objetivos sin contar con sus cómplices periodistas", escribe Jordi Juan. Eso que dice es completamente cierto.
Pablo Iglesias fue considerado un enemigo del Estado. Se le ha tratado acorde a esa consideración, la de enemigo del pueblo. Antonio Caño era director de El País cuando Podemos estaba en su máximo esplendor. La línea editorial de la cabecera de Prisa era objetivo crítico fundamental de todos aquellos que no entendíamos tanta agresividad contra una formación de izquierdas por parte del periódico que había sido referente deontológico de todos aquellos que habíamos criado nuestros anhelos con la esperanza de poder escribir algún día en el diario en el que nos regalaba sus letras Manuel Vázquez Montalbán. Hace escasos días Antonio Caño reconoció lo conocido por todos: “Hace cuatro años intentamos evitar desde El País el pacto de Sánchez con populistas y separatistas porque creíamos que eso era malo para la izquierda y para España. No nos creyeron”. No los creímos, pero sí sabíamos de los burdos intentos para lograrlo. La dirección de Antonio Caño no solo hizo todo lo posible para que Podemos fuera sepultado, sino que puso toda su maquinaria al servicio de Ciudadanos para eliminar las opciones de los morados para liderar España. Un análisis de Pablo Iglesias en sus orígenes acertaba de pleno al considerar cuáles eran las motivaciones de Prisa al considerar a Podemos el enemigo número uno del Estado, porque Prisa es la maquinaría intelectual fundamental del Estado, lo era en en 1978, lo era en 2014 y lo es en 2022: “Creo que tiene que ver con la principal institución de la casta en España, que es el diario El País y el Grupo Prisa. Es muy extraño que desde 1978 el régimen español se haya basado mucho más en el PSOE y el Grupo Prisa que en la derecha o en los antiguos partidarios de la dictadura. Pero si uno quiere saber lo que realmente quiere saber el establishment hay que leer los editoriales de El País”. El Estado marcó su objetivo, y cuando eso ocurre empiezan a sucederse las más infames de las conspiraciones que en muchas ocasiones tienen como colaborador necesario a un periodista. Unas pocas las hemos conocido, las más burdas, las más graves jamás las conoceremos. Contra Podemos, contra Pablo Iglesias, se pasaron todos los límites tolerables de la deontología periodística porque era considerado una amenaza existencial a las estructuras surgidas tras la transición. Es un hecho innegable la implicación directa de medios, periodistas y responsables de grandes corporaciones en esta cacería infame. En esa escala de responsabilidad mediática existieron malas praxis, líneas editoriales agresivas e incluso violentas y delictivas, errores y descuidos, y también confianza desmedida en personajes de la peor condición. Ajustar cuentas con quienes incumplieron su obligación profesional es necesario, tratar como delincuentes a los que formaron parte de una trama criminal es una obligación democrática, censurar a aquellos que en algún momento fueron irresponsables es preceptivo, y ser justos con quienes pusieron su labor al servicio de la ética periodística un ejercicio de justicia. La deontología periodística también exige tratar a cada uno en su justa medida. También hubo medios, como alguna humilde cooperativa de trabajadores surgida tras el cierre de Jaume Roures del diario Público, que intentó ser honesta en un contexto tóxico, de zancadillas de propios y extraños y de aquellos que, exigiendo un periodismo libre y honesto desde la nueva política, preferían dar prioridad a los grandes medios, porque les eran útiles en detrimento de los independientes. El utilitarismo frente a la justicia. Era la opción del momento. Más Mediaset, menos El Salto. Pero hablemos de persecuciones, errores, responsabilidades y complicidades. La noticia del día. Los audios filtrados hace más de 15 días por el ultraderechista Alvise Pérez en su canal de Telegram y, recogidos por Patricia López en Crónica Libre, en los que Antonio García Ferreras habla con el comisario corrupto Villarejo se produjeron en fechas posteriores a la publicación en Okdiario de la noticia falsa filtrada por policías corruptos a Eduardo Inda en la que se distribuyeron documentos realizados por la DAO de Eugenio Pino con membrete de la UDEF. En dichas conversaciones, el periodista de La Sexta pregunta a Villarejo quién es el responsable de haberle colado una información falsa a Eduardo Inda reconociendo que fue con ella a pesar de que tenía dudas por lo burdo de los hechos. Fuentes de La Sexta a preguntas de este periodista argumentan que en ningún caso tenían constancia de que la información fuera falsa en el momento en el que le dieron espacio en su cadena, como sí se comprobó a posteriori, aunque bien es cierto que sí se explica según los audios que había dudas sobre la veracidad en el momento en el que se dio espacio a Eduardo Inda para que explicara la falsa exclusiva. Confiar en las informaciones de Inda siempre es un gran error porque las filtraciones de ese tipo hay que contrastarlas, y en Okdiario no saben lo que significa eso. Es indiscutible que fue un error periodístico de La Sexta dar espacio a esa información fiándose tan solo del hacer profesional de Eduardo Inda, la puridad deontológica exige aumentar los controles para no dar espacio a que un personaje como el actual director de Okdiario pudiera esparcir una información que no aguantaba los mínimos controles de rigurosidad con el daño reputacional que provoca ese tipo de noticias para el afectado, en este caso Pablo Iglesias, por mucho que luego se desmientan. La información sobre la comida de Antonio García Ferreras con el comisario Villarejo era conocida por Pablo Iglesias, que fue informado por el mismo periodista para advertir al líder de Podemos en otra comida entre ambos de que se equivocaba al achacar al comisario ser el responsable de la filtración de la falsa cuenta en Granadinas y que venía por otras fuentes. Pablo Iglesias ha confirmado tras ser preguntado para este artículo que conocía la existencia de esta conversación entre Villarejo y Antonio García Ferreras porque fue informado por el periodista, aunque no se le aclaró de dónde venía el “invento” mediático para perjudicarle. La versión de La Sexta, recabada para la redacción de este artículo, es en su literalidad: “Es absolutamente falso que se ofreciera esa información sabiendo que era mentira. Es más, cuando se informa por primera vez de la presunta cuenta en las Granadinas, Iglesias sale inmediatamente en La Sexta para desmentirlo. La conversación con el comisario se produce días más tarde de la aparición de la noticia en España y en Miami. Y es entonces, más tarde, cuando Villarejo traslada que duda de la credibilidad de los documentos que manejaba e investigaba la policía española. Cualquiera que recuerde qué emitía La Sexta en esos años sabe perfectamente que esta televisión nunca entró ni en el veto a Podemos, ni en las campañas de desprestigio contra ellos, es más, acudían a La Sexta a defenderse de esos ataques. Y la gran mayoría de los medios no lo hacían". La explicación de la cadena no convence a Pablo Iglesias y argumenta en declaraciones a este diario: “En mi opinión Ferreras era perfectamente consciente desde el principio. De hecho me llamó el mismo día que dio la 'noticia' y creo que fui convincente a la hora de explicarte lo ridículo de todo. A pesar de todo, decidió darlo simplemente dándome la oportunidad de dar mi versión. Su explicación en el audio va en la línea de lo que le dije; era tan inverosímil en un momento como en el otro.” La información sobre la cuenta de Pablo Iglesias en Granadinas no fue la primera información falsa publicada contra Podemos, ni sería la última, pero sí fue la más rápidamente desmentida por los periodistas que seguían un mínimo del código deontológico. El día después de que Eduardo Inda publicara la supuesta exclusiva, en elDiario.es comprobaron que el documento era una manipulación burda a través de montajes de fotografía de un vídeo de YouTube de una periodista venezolana en Miami. Ignacio Escolar, director de elDiario.es, desmontó ese mismo sábado la información de Eduardo Inda con él presente en el plató. El pecado original de La Sexta es que Eduardo Inda nunca más tuvo que haber pisado un plató después de que se supiera que publica informaciones falsas. De 2014 a 2016 La Sexta servía casi como estructura de formación de cuadros en Podemos y el PSOE acusaba a la cadena de Atresmedia de haberles creado un virus que lo fagocitaba por su izquierda. Eran tiempos de confrontación con lo peor de la profesión periodística para crecer por comparación. Eduardo Inda era el villano perfecto para Pablo Iglesias, le gustaba enfrentarse a él y se crecía ante su antagonismo. La lectura que hacían en el partido es que cada enfrentamiento en prime time les servía para ganar votos. Creo que tenían razón, en aquel momento de efervescencia política llamar “Don Pantuflo” a Eduardo Inda era una máquina de dar votos. La cadena de Atresmedia y Podemos se retroalimentaba. Ese chico inteligente, deslenguado, de verbo fácil y con un talento comunicativo nunca visto antes era una máquina de proporcionar puntos de share y el partido, o su germen, aprovecharon que Fernando Berlín se hartó un día de soportar la presencia de Eduardo Inda para ocupar la silla de La Sexta Noche sobre la que fraguaron parte de su éxito electoral. El análisis que hicieron es que era imprescindible estar en los medios mainstream, y llevaron mal que tras conformarse el partido prescindieran de ellos como analistas en las sillas rojas del programa de Atresmedia. Pero una cosa era el quid pro quo, y otra que el irreverente Iglesias estuviera cerca de gobernar el país. Su ascenso provocó miedo y comenzaron a chirriar las estructuras del Estado, en una remembranza chilena de los movimientos golpistas. Puede que no tengan ustedes memoria para tanta escoria, pero estos son algunos ejemplos de informaciones falsas, algunas casi ridículas, que se publicaron en aquellos tiempos cuando las encuestas ponían en cuestión la pervivencia de las antiguas direcciones de Estado y que trascienden la cuenta de Granadinas. El 24 de enero de 2015 el diario El País publicaba en portada que Juan Carlos Monedero había falseado su currículum académico. El diario dirigido en aquel momento por el inefable Antonio Caño explicaba que el fundador de Podemos nunca había sido profesor invitado en la Universidad Humboldt de Berlín (Alemania) ni en la Iberoamericana de Puebla (México). Para sostener la exclusiva de Vicente G. Olaya e Isabel Cuesta se aportaba como evidencia que un profesor de la Humboldt no recordaba a Monedero. La memoria de un señor como motivo para negar el currículum académico de un profesor. El día siguiente se desmontó la exclusiva. Al desmentido rotundo del entonces número tres de Podemos, que aportó pruebas de su estancia en ambas universidades, se unió un desmentido oficial por parte de la Universidad de Puebla que aseguró que Juan Carlos Monedero había sido profesor en su centro durante cinco veranos. El diario El País se vio obligado a desmentir la información, pero ocultándola en un artículo de la Defensora del Lector llamado Las lecciones del caso Monedero: “Para cuestionar el currículo del número tres de Podemos habría que haberse apoyado en algo más sólido que la memoria de un profesor de 75 años o los datos de una empleada del departamento de pagos de una universidad, dada la complejidad del entramado de relaciones docentes entre los centros. En estas circunstancias, llevar el tema a portada era muy arriesgado. La única forma de atenuar el error hubiera sido publicar adecuadamente la puntualización y la carta de la Universidad de Puebla. Lamentablemente, no se hizo”. Venezuela estaba siempre omnipresente. El 21 de enero de 2016 el informativo de Antena 3 narraba una exclusiva que probaría la relación entre “La CUP, Podemos y el entorno de ETA, con el régimen de Nicolás Maduro”. Las imágenes que probarían la relación era la estampa de un un grupo de personas subiendo a un avión en el aeropuerto de Barajas para ir a Venezuela. Entre los asistentes estaban Anna Gabriel, de la CUP y miembros de Podemos en Castilla-La Mancha. En el escándalo bolivariano se obviaba que eran las asistencias a unas jornadas culturales que los propios protagonistas habían contado un año antes en sus redes, en artículos y blogs. El Español tomo parte en la falsa exclusiva añadiendo un poco más de pimienta al esperpento, ya que partiendo la noticia falsa de Antena 3 contaba que María José Aguilar, miembro de Podemos, asistió a un acto organizado por la Coordinadora Simón Bolívar en homenaje a ETA. La información se basaba en una fotografía en la que aparece una mujer de espaldas con el pelo corto, y sin más datos dijeron que era ella. El caso es que Aguilar no asistió a ese acto porque a la misma hora que se produjo estaba visitando un pueblo a kilómetros de distancia. ETA siempre ha sido uno de los grandes hits contra Podemos. El 26 de abril de 2016, Arnaldo Otegi, secretario general de Sortu, acudió al Europarlamento para hablar sobre el proceso de paz en el País Vasco invitado por una interparlamentaria llamada Grupo de Amigos del País Vasco, un grupo que está formado por varios diputados europeos entre los que se encuentran varios miembros de Los Verdes, diversos políticos de izquierdas europeos y hasta un miembro de un partido de derechas rumano. Medios como La Razón, OkDiario, Antena 3 y La COPE difundieron la noticia de que Podemos e IU habían invitado a Arnaldo Otegi a hablar en la Eurocámara. Una noticia falsa que marcó la agenda del día y que ninguno de estos medios rectificó ni incluso cuando Pablo Iglesias entró en directo en el informativo de Antena 3 poniendo la cara colorada a Álvaro Zancajo, en aquel momento presentador de la cadena de Atresmedia y ahora responsable de comunicación de la ultraderechista Macarena Olona. La obsesión de la derecha mediática para vincular a Pablo Iglesias con ETA fue intensa y poco fructífera, pero no sería por falta de ganas. Fernando Lázaro en el año 2014 quiso unir al líder de Podemos con un grupo de apoyo a presos de ETA después de que una organización llamada Herrira realizara una serie de actividades en favor de la reconciliación con las víctimas en el Congreso de los Diputados y reuniones con miembros del PSOE, IU, CIU y ERC. Para El Mundo la vinculación de Iglesias con ETA era clara porque los miembros de Herrira tenían el mail de Pablo Iglesias, documentación que fue incautada por la Guardia Civil, en una operación contra las organizaciones a favor de los presos. El periodismo es priorizar. Elegir de qué hablas es el mayor acto de libertad periodística, un privilegio que casi ningún profesional tiene. La independencia se mide por la capacidad de elegir a qué temas dedicas tu tiempo y cuales son tus objetivos como profesional. La defensa de los derechos de las personas trabajadoras, el antifascismo, los derechos humanos, la pulcritud ética. El establecimiento de la agenda es un acto político que los periodistas tenemos casi en exclusiva, nosotros decidimos de qué se habla y cuánto tiempo y eso en sí mismo es el mayor acto periodístico. Por eso es inaceptable que el espacio público esté copado por profesionales de la desinformación que ocupan horas de debate con toxicidad. En estos años ha habido profesionales del descrédito y de la mentira que han tenido demasiado espacio en la agenda pública y es tiempo de revertir esa anomalía. No puede haber espacio para personajes de la talla moral de Eduardo Inda, que ya han demostrado que han publicado información falsa y, en vez de disculparse como haría cualquier persona decente que ha cometido un error, han seguido emponzoñando el espacio público con la excrecencia surgida de esas informaciones falsas y publicando otras del mismo porte tóxico. La responsabilidad de quien tiene capacidad para elegir quién ocupa esos altavoces mediáticos pasa por acabar con estos profesionales de la intoxicación. Todos podemos equivocarnos, pero hay quien vive de mentir.