Albert Rivera y su ultranacionalismo español
Rivera empieza a parecerse mucho más a Marine Le Pen que al Macron con quien se quiere equipararUn aspirante a la presidencia del gobierno no puede sumarse a una condena sin juicio. Y mucho menos aplicar tan grave pena. Son maestros, no terroristasEl gran escollo de Ciudadanos puede ser su sesgo de género, con un impostado y oportunista feminismo reciente que no ha convencido
La realidad siempre se abre paso
En Catalunya coexisten dos minorías mayoritarias y a ambas les faltan los porcentajes y la legitimidad para impulsar de manera unilateral sus objetivos o bloquear de manera permanente las demandas de la otraLos populares se han convertido en una fuerza irrelevante que no sirve ni para bisagra y Rajoy sale tocado como estratega. Pedro Sánchez ha comprobado que Rivera bebe mejor y más rápido en el caladero de centro que tanto le atrae