Cualquiera que me conozca sabe que no me gusta ni la yuta (policía) ni los milicos.
He conocido a varios. Algunos fueron mis profesores de equitación (uno de ellos, nos enteramos después, era un Carapintada).
No entiendo que alguien obedezca sin más, sin pensar.
Comparto esta entrevista a Martín Balza, quizás de los pocos milicos que ayudó a la democracia. En ella habla de la dictadura y de la guerra de Malvinas.


