Es impresionante la capacidad de algunas personas de indignarse porque quieran cambiar el nombre de una institución, antes de que se hayan perdido 60 mil millones de euros en el rescate bancario.
Los liberales hablan del Estado como si fuera un animal de fantasía que ejerce su hostilidad contra el pueblo llano.
Pero no deja de ser una representación de la sociedad que recoge todos los valores y principios comunes.
El debate sería cómo conformar ese Estado(en manos del pueblo), teniendo en cuenta que el Estado es una herramienta, no un fin.
Liberales defendiendo la meritocracia del Capitalismo, mientras se oponen al Impuesto de Sucesiones.
A ver si se dan cuenta ellos solos.