El mono borracho que ha programado el algoritmo de Twitter me ha baneado 12 horas por este tuit.
Empieza como un chiste, y a lo mejor lo es:
Ayer estaba con un francés, un irlandés y un español. No sé cómo acabé explicandoles a todos someramente la transición, llegando hasta el 23-F.
Lo más preocupante era que el que más ignoraba de todo ello era el español, a pesar de tener ya 40 tacos de calendario.