Los coches se quejan de las motos, las motos se quejan de las bicis, y ahora las bicis se quejan de los patinetes.
Se ve que el tamaño del vehículo es proporcional a la autopercepción de derechos.
Los coches se quejan de las motos, las motos se quejan de las bicis, y ahora las bicis se quejan de los patinetes.
Se ve que el tamaño del vehículo es proporcional a la autopercepción de derechos.