Muy curiosos los casos de las personas que exponen su vida por medio de fotos y mensajes en las redes sociales. Llega alguien a dar un comentario desagradable y piden el derecho de respetar sus vidas. ¿No se interrumpe ese derecho cuando las socializamos?, ¿por qué pensamos que obligar a otros a mirar mi vida no conlleva una responsabilidad?
Me está gustando mucho el asunto de tener divididas las cosas. Como el teléfono viejo que me sirve como caja de streaming. El teléfono solo para lo que es: llamar, mensajear y poco más.