¿Cómo no le va a molestar al PP una movilización popular a favor del euskera como Korrika con más participantes que sus votantes y que le recuerda que somos un pueblo a ambos lados del Pirineo?
A la derecha extrema española no le gusta que se llenen las calles para reclamar memoria, dignidad, igualdad y soberanía. Pero, muy a su pesar, Gasteiz es una ciudad de acogida cada vez más euskaldun y feminista.