Al lado de casa hay un bar latino en el que ponen bachata y así todo el rato. Tienen una televisión muy grande en la que echan, todo el rato, combates de MMA. Así, siempre que paso por la puerta veo en grande a dos tíos mazaos en calzoncillos abrazados y sudorosos rodando por el suelo mientras cantan cosas como “Yo te quiero hasta que me muera” y chorradas del estilo. No me gusta la bachata ni las MMA, pero ese momento… El realismo mágico del siglo XXI me saluda todos los días en esa puerta.
Interesado en arte, bicicleta urbana, hardcore punk y straight edge, religión, estampación, comics y fanzines, Linux, vegetarianismo y ajedrez.
Casado y esperando un hijo.
Profesor de Educación plástica en un instituto.
Un aburrimiento de chaval, vamos.