Lo cierto es que, conseguir doblegar las creencias paganas y furras de los nativos va a resultar una ardua tarea, pero por lo que veo ya se le va poniendo ganas al asunto.
Eugenio se ha convertido casi en una deidad en Mastodon. Lo que no sabe es que su posición social siempre estará por debajo del virrey de Mastodonia, a su vez supeditado a nuestra Majestad.