Cortaré mi cabello como si Sansón tomara su propia vida. No por deberle algo a algún dios, sino porque este poder que he forjado se ha ido, y no queda ni sueños ni esperanzas nada de esa persona de 16 años.
Hoy tengo otras expectativas y bienaventuranzas, mejor de lo que jamás hubiese pensado que me llevarían mis circunstancias, pero también la culpa de ver al pasado y su relación hauntológica con lo que soy.
Aunque ese niño ya no existe, aún me acompaña de otras formas.
Hoy tengo otras expectativas y bienaventuranzas, mejor de lo que jamás hubiese pensado que me llevarían mis circunstancias, pero también la culpa de ver al pasado y su relación hauntológica con lo que soy.
Aunque ese niño ya no existe, aún me acompaña de otras formas.








