Me llamo Augusto y me zambullo con alegria en la iniciativa de unas redes sociales intercomunicadas y libres.
Además, pues escribo, soy profe de escritura y asesor literario.
Sí, se puede vivir de esto, echando más horas que un reloj. Como hace todo el mundo, vaya.
¡Un saludo y que viva el fediverso!