
Del culto a la proteína al regreso de la fibra: el cambio que proponen ahora los nutricionistas
Durante años, gran parte de la conversación nutricional ha girado en torno a las proteínas: batidos, barritas, dietas hiperproteicas… Pero mientras el foco mediático iluminaba a ese nutriente estrella, otro mucho menos glamuroso permanecía en segundo plano. La fibra, presente en alimentos tan de ir por casa como las lentejas, garbanzos, alubias, guisantes, manzanas, peras, espinacas, alcachofas, además de los frutos secos, las semillas y los alimentos integrales (pan, arroz, etc.), está emergiendo como uno de los pilares de la salud moderna. Y es que la fibra dietética no solo mejora la digestión, sino que cada vez más estudios la relacionan con la salud cardiovascular, el control del colesterol y el buen estado de las bacterias intestinales.






