Me desespera ver a alguien trabajar en Photoshop o Illustrator (o en cualquier otro programa), sin usar los shortcuts del teclado y haciendo todo por la vía más larga.
Es absoluta y completamente irritante el tema de las páginas preguntando si les aceptas las benditas cookies y que te pegan una cachetada con un pop-up para que lo hagas.
Eso es el cáncer de la Internet.
Así como existe el "olla que se mira, no hierve", también existe el "tracking que se mira todo el santo día, no avanza".
Ser papá significa, entre muchas cosas, perder el control del algoritmo de YouTube sobre las cosas que realmente me interesan y quiero ver.
Para YouTube soy un Potterhead y pues hasta orgulloso me siento de acompañar a Soledad en el rabbit hole del fandom que ella misma escogió.