Madurar también es entender que al irte no tienes porque destruir al otro, que no te toca ser quien le de lecciones de vida, que ella solita se encarga de que las aprendas.
Airbnb parecía una buena idea hasta que te das cuenta que tienes que tender la cama.
Si voy a pagar por dormir en otro lugar por lo menos me voy a asegurar de hacerlo en un lugar en el que no tenga que mover un dedo.
Después de dos años de terapia de amor, Francesca por fin se pone boca arriba para que le acaricie la pancita.
Este es un pequeño paso para ella pero un gran paso para sus traumas de perrito rescatado.