Esta tarde paseando me encontré a este pobrecillo tirado en el camino, intentaba moverse y apenas podía. De hecho pensé que estaba muerto y entonces se movió un poquito. Parece una cría de ratón, está muy débil y dudo que sobreviva a esta noche, no quiere comer nada ni beber agua que he intentado darle con una jeringuilla. Le he puesto en una caja de cartón con algodón a cascoporro y he tapado la caja con la faldilla del brasero, al menos morirá en un sitio seco y calentito. Me cagüentó, qué penica me dan estos bichos
