-¿Y tú qué esperas de mí?
-La muerte.
Ya puedo invitaros, de uno en uno, a un té.
¿Ya es primavera? ¿Se puede follar ya?
Querida regla: tampoco es necesario ser tan puntual, que no me voy a asustar si tardes una semana.
Llevar dos meses sin follar es de aficionados.