Hacer el podcast me está suponiendo un esfuerzo mínimo. No necesito guión, callarme diez minutos cada dos o tres semanas seguro que es bueno para mi salud. Ahora, como dentro de dos años me vengáis a encumbrar a cualquier idiota que esté haciendo lo mismo (pero menos gracioso), enfadarme no me voy a enfadar. Pero me va a dar coraje.