Domingo infausto
Indicio moribundo
de otra ignominia.
El humo cuelga en la estancia
como un chiste malo.
Lou Reed habla
de familias rotas
desde los altavoces:
«La verdad es que sólo estån contentos
cuando sienten dolor.
Por eso se casaron...»
ÂżY yo? Yo no digo nada.
Apago el cigarro.
Otro dĂa va a morir.
(Wolfe)
âAnte nosotros se encuentra
la gran muerte
nuestro destino se mantuvo cerca en sus silenciosas manos.
Cuando con orgullosa alegrĂa levantamos el vino tinto de la vida
para beber profundo de la mĂstica copa brillante
y el éxtasis a través de todos nuestros saltos del ser.
La muerte inclina la cabeza y llora.â
Ellas tampoco habĂan denunciado porque cuando denuncias te someten a escarnio pĂșblico*
*vĂ©ase reciente noticia de âpikitoâ impuesto.
Cuando sale la luna se pierden las campanas y aparecen las sendas impenetrables.
Cuando sale la luna, el mar cubre la tierra y el corazĂłn se siente isla en el infinito.
Nadie come naranjas bajo
la luna llena. Es preciso comer fruta verde y helada.
Cuando sale la luna de cien rostros iguales, la moneda de plata solloza en el bolsillo.
Lorca
âRastros hostiles
reptan entre un cĂșmulo
de trofeos
y escorias, amortiguan
la inerme acometida
de los cuerpos.
A batallas de amor
campo de plumas.â