Hoy no hay prisa para acostarse
no hay prisa para levantarse
no hay prisa para bañarse
no hay prisa para vestirse
no hay prisa para el café
no hay prisa para el desayuno
no hay prisa para cocinar,
no hay prisa para comer.
(...) El coronavirus frenó la prisa. Íbamos muy rápido, muy veloz, muy acelerado, queriendo pasar al tiempo. Hoy tenemos tiempo para reflexionar y no olvidar nunca que:"La calma y la paciencia todo lo alcanza " Mario Liz












