Una veintena de organizaciones nos movilizamos en todo el mundo para exigir a los accionistas del Santander que actúen ante el aumento de la financiación del banco a los combustibles fósiles.
En la campaña denunciamos el retroceso en los compromisos climáticos del banco y llevamos la presión a las calles de Madrid con un autobús que circula por las principales arterias de la ciudad.










