Miserias sólidas y privilegios líquidos | Nueva Revolución
Sus preferencias sexuales no tienen porque guardar relación alguna con su posicionamiento político y por si alguno de ustedes lo dudaba a estas alturas, ni el fascismo es una enfermedad venérea que pueda contagiarse dependiendo de a quién introduzca usted en su cama, ni el socialismo nace de una concepción milagrosa durante una noche en la que el mismísimo Karl Marx los ilumine irremediablemente Artículos, Daniel Seijo, Opinión, Peleando a la contra, Uncategorized



