Para la gente que se tragó el cuento de la “fábrica de niños trans”, el problema es MUCHO más grande que un documental falso.

Esa gente es capaz de creerse prácticamente CUALQUIER mentira económica, racista, ideológica o hasta sobre su propio futuro.

Y luego salen a votar.
Llevo 15 años viendo esto en los medios: publican las mentiras más absurdas sobre temas que ni conocen ni entienden.

Lo hacen con el único fin de generar miedo y escándalo, y dejan clarísimo que no tienen más evidencia que lo que ellos mismos se inventan.

Una creería que la prueba de que están mal está ahí mero, en que no encontraron nada y les tocó inventarse algo.

Pero no. SIEMPRE lo que más me sorprende no es el bulo, sino lo rápido que la gente está dispuesta a creérselo.