8-)
Prólogo:
Mi madre siempre aseguró que tenía todo bien atado respecto al tema de su tumba, donde reposaban los restos de mi padre, mis abuelos maternos y mi bisabuela materna. Allí quería ir a parar después de que falleciera, esa era su voluntad.
Mi hermana y yo no lo teníamos tan claro.
Párodos, episodios y estásimos:
En efecto mi madre fallece y tratamos de cumplir con su voluntad.
El seguro de los muertos es una mierda pero algo ayuda.
A la postre nos indican desde los servicios funerarios que no es posible enterrar a mi madre con su marido, sus padres y su abuela.
¿Y por qué?
Porque no es titular de la tumba.
Empieza la larga pelea burocrática.
Episodios y estásimos:
Tratamos de averiguar quien es el titular de la tumba pero no nos lo pueden decir por la ley de protección de datos a pesar de que nos piden su presencia para que autoricen el entierro de mi madre.
La pescadilla que se muerde la polla.
Episodios y estásimos:
Al final no queda más remedio que icinerar a mi madre, en contra de su voluntad, jijijiji.
Pero...
episodios y estásimos:
Uno de los empleados de la funeraria por su cuenta y riesgo nos comunica que la tumba está a nombre de una señora llamada A. R. V.
Mi hermana y yo (P.E.F y J.E.F.) no sabemos quien es esa señora.
El amable empleado ve algo raro en la ficha digitalizada y nos pide que volvamos a la mañana siguiente que tiene que investigar algo.